He elegido ese título por seguir con la historia de las vacaciones, pero me vaís a permitir un apunte personal:
Mañana es mi cumple, 45 de ná, ¿quién se lo iba a decir a mi familia cuando nació aquella cosa sietemesina, arrugada y fea? Estamos viviendo un otoño precioso, hoy mismo está lloviendo a mares y todos los colores están en su máximo esplendor. Cada tarde salgo a pasear con Belén y a disfrutar del paseo, del paisaje y de todo, me hace falta. Aún así, cuando estoy a solas me dejo llevar por la melancolía que intento no afecte a mi relación con la gente ni a mi trabajo, por supuesto. Me siento alicaída, apática, antipática y automática....y sigo esperando a que alguien se replantee la vida. Bueno, parece que he tirado la toalla, pero todavía sigo esperando, mirando el movil y la puerta de entrada.
Sigamos con Francia...
A la mañana siguiente decidimos hacer un recorrido cultural por los alrededores de la ciudad, sus viñedos, sus chateaux, y elegimos Saint Emilion. Atravesamos la zona llena de bodegas y esas casas solariegas francesas que son una delicia. Llegamos al pueblo y nos disponemos a subir sus cuestas, visitar sus tiendas, la torre, etc. Está situado en un alto y forma una especie de semicírculo sobre sí mismo y desde las terrazas que se van formando se aprecia un sitio cuidado, hermoso. Comimos en el patio de un restaurante chiquitito, con unos árboles que nos hacían de techado. Esta vez pedimos ostras de Normandía y un vino de la zona. Homenaje a la tierra. Por favor, señores bordeleses, continúen haciendo cosas con éstas. No me acuerdo de la marca, sólo que era un Saint Emilion Cru… Bueno. Muy bueno.
Regresamos a la ciudad y visitamos lo que nos quedaba, por ejemplo ¡!El camino de Santiago!! Cenamos en otro restaurante del bulevard y Chema se atrevió a pedir lamprea….sabor extraño.
Nos pusimos rumbo a Toulouse. Paramos a comer en Moissac que tiene un claustro románico importante, el resto de la ciudad no vale gran cosa (podríamos decir que nada, pero me da un poco de reparo ser tan estricta) En fin, que llegamos a Toulouse y, gracias a Tom, encontramos el hotel al lado de la estación y el río…ocupadas sus riveras por montones de homeleses con sus tiendas de campaña. Realmente llamaba la atención, por eso mismo cuando dejamos el coche en el interior del parking lo vaciamos totalmente para que se viera que no merecía la pena ser robado. El hotel sin estar mal no valía gran cosa, pero tampoco fue nada caro. Estábamos bastante cerca del centro, de hecho nos desplazábamos por la ciudad andando, sorteando los diferentes “botellones” de los vecinos…La ciudad es grande, con edificios importantes, muchos de ellos en ladrillo. Nos llamó la atención que, al igual que pasa en el País Vasco o Cataluña, p. ej, el nombre de las calles estaba puesto en dos lenguas, francés y occitano…que son bastantes parecidos, por cierto. Dimos un paseo y decidimos sentarnos a cenar en la terraza de un restaurante que estaba en mitad de una placita, con sus sombrillas, sus mesitas y su tormenta….nos cayó la intemerata. Esto era lluvia en serio y no lo de Bordeux, eso sí, nos reímos un buen rato, sentados bajo las sombrillas con los pies en alto…
Al día siguiente, al igual que hicimos en Burdeos, decidimos conocer los alrededores y nos acercamos hasta Saint Bertrand de Comminges, un pueblito situado en los Pirineos con una estructura medieval, calles empinadas y una iglesia importante en el alto. Comimos en la parte baja del pueblo, en una placita bajo unos árboles. Francamente agradable….y pedimos caracoles. Estaban estupendos…Cuando salimos de allí nos internamos mas en el montaña y llegamos hasta Arreau, este pueblo sí es bastante montañoso, de hecho el río que parte el sitio parece de aguas bravas. Sin ser maravilloso el sitio estaba bien, bonito, y lleno de gente.
Al volver a Toulouse cenamos en una plaza bastante animada, pero en el interior del restaurante, que tenía aire acondicionado. Como veníamos de la sierra, de repente, entrar en la ciudad era un poco agobiante. El sitio era de comida tradicional modernizada, si me permitís la cursilada, pero estuvo bastante bien. Luego nos tomamos unas copitas en la terraza de al lado, pero ya era otra cosa…
Alternativa
Aysss.. si no llego a pasar por aquí a visitarte, se me hubiese pasado el arroz como aquél que dice. Porque en mi blog no me figura el dia de tu cumpleaños. Supongo que tienes esa casilla desactivada. Gúeno, son cosas tuyas.
El caso es que quiero felicitarte Fuen, y desearte una feliz entrada de año, porque en realidad, nuestro Año Nuevo, empieza realmente cuando cumplimos años. De manera que te deseo (querida amiga blogera) ..Que cumplas muuuuuuuuchos más y que lo podamos compartir contigo.
Quiero darte un abrazo virtual bien fuerte !! . Tus 45 añitos no son nada Fuen..Te esperan muuuuchas sorpresas por descubrir por delante, espero que el balance sea siempre bueno.
Mis mejores deseos para ti !!!!!!!
Un besazo fuerte, fuerte...y...recuerda que estamos en el mismo barco !!!